Pamplona, Tudela y Estella rechazan el cambio de bombillas a Led.

Los ayuntamientos de las principales ciudades navarras, Pamplona, Tudela y Estella, se han quedado “cegados” ante el anuncio del ministro de Industria, Miguel Sebastián de hacer cambiar todas las bombillas del alumbrado público por otras más costosas pero de mayor ahorro energético.

Y es que todos ellos están llevando a cabo ya inversiones para reducir el consumo energético de su alumbrado público, pero no han sustituido las bombillas tradicionales por las lámparas de tipo led que ha decidido el Gobierno, sino por otras de vapor de sodio, que son las que les dijeron que eran más eficaces cuando hicieron las inversiones.

Sustituir la práctica totalidad de las luminarias de Pamplona con lámparas de vapor de sodio de alta presión e instalar reductores y controladores de flujo en los centros de mando del alumbrado. Estas son las principales medidas que desde el área de Conservación Urbana del Ayuntamiento de Pamplona se han puesto en marcha para conseguir ahorrar energía y reducir las facturas de consumo de electricidad.

Según fuentes municipales, el ahorro neto estimado va a ser de 1 millón de euros al año. Hasta la fecha, la iluminación de calles, parques y polígonos industriales de la ciudad supone un coste de 1,9 millones de euros.

Así lo explicaba ayer el concejal de Conservación Urbana, Ignacio Polo, tras conocer el plan planteado por el ministerio de Industria y la Federación de Municipios y Provincias que pretende cambiar la iluminación de las ciudades por bombillas de bajo consumo para lograr hasta un 42% de ahorro energético. Una plan que, según dijo, no es aplicable a Pamplona si se trata de lámparas tipo led.

“Podemos decir que todo el alumbrado público de Pamplona cumple todas las normativas de luminosidad y uniformidad. Llevamos trabajando en esto más de 10 años, cuando comenzamos con la sustitución de las luminarias con lámparas de vapor de socio de alta presión, y ya está todo hecho. No nos queda nada por cambiar”, indicó Polo.

Ignacio Polo aclaró que si el plan de Industria se refería a la sustitución de las luminarias por lámparas de tipo led, no era una idea aplicable al alumbrado de Pamplona. “Según los informes de nuestros técnicos, la tecnología led no tiene todavía la eficacia y la bondad ecológica que dan las lámparas de vapor de sodio. Los leds no confieren uniformidad en el alumbrado e instalar ese tipo de luminaria supondría una inversión muy importante ya que por cada punto de luz actual deberíamos colocar tres leds”, explicó Polo.

El concejal explicó que cuando se trata de una señalización focal, como la de un semáforo, sí es aplicable el led o cuando se trata de nuevas urbanizaciones, “pero, tal y como está desarrollada ahora esa tecnología no nos da las garantías suficientes para aplicarla a toda la ciudad”. Polo recuerda que probaron la tecnología led para iluminar calles como la Bajada de Javier, el parque Tomás Caballero y la plaza de la O y lo que se comprobó fue que el ahorro del consumo no compensaba para la inversión que suponía poner en marcha la instalación.

Pamplona cuenta en la actualidad con unos 28.000 puntos de luz. Prácticamente en la totalidad de las luminarias se ha sustituido la bombilla tradicional por lámparas de vapor de sodio. A su vez, el Ayuntamiento de Pamplona llevó a cabo varias campañas para sustituir por bombillas de bajo consumo toda la iluminación de los edificios municipales.

Por último, desde 2009, el área de Conservación Urbana trabaja en la instalación de reductores de flujo en los centros de mando del alumbrado público. Lo que se consigue con estos aparatos es reducir la tensión en el alumbrado público y tener una iluminación más eficiente según se requiera.

En 2009 se instalaron 34 aparatos, en 2010 se colocaron otros 28 equipos y está previsto que durante este año se complete la instalación hasta los 103 centros demando repartidos por distintos barrios de la ciudad.

Via: Diario de Navarra.

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